
En medio de la crisis económica que enfrenta Bolivia, el presidente Luis Arce atribuyó la situación actual al declive en la exportación de gas, una problemática que, según afirmó, heredó su administración. Sin embargo, el mandatario se deslindó de responsabilidades directas en este declive, argumentando que durante el Gobierno de Evo Morales se desempeñó como Ministro de Economía y no de Hidrocarburos.
“Siempre dicen: ‘Ah, pero usted era Ministro de Economía’. Sí, lo fui, pero no era Ministro de Hidrocarburos”, declaró Arce durante un ampliado de emergencia de la Confederación de Mujeres “Bartolina Sisa”.
El presidente explicó que, al asumir el cargo en 2020, se encontró con una situación crítica en el sector hidrocarburífero. “Llegué con la gran sorpresa de que el deterioro de la producción de hidrocarburos estaba a punto de tocar fondo. En 14 años no se hicieron exploraciones exitosas; solo cuatro pozos exploratorios, ninguno con resultados positivos. Nos habíamos estado consumiendo el gas existente sin planificar el futuro”, detalló.
Arce subrayó que la exportación de gas era la principal fuente de ingresos de divisas para el país, recursos que beneficiaban tanto al sector público como al privado. “Esos dólares no solo sostenían al Estado, sino que también permitían al sector privado adquirir vehículos de último modelo, electrodomésticos, computadoras y celulares”, recordó.
Sin embargo, criticó la falta de inversión en exploración durante los 14 años previos a su Gobierno. “La nacionalización de los hidrocarburos trajo recursos, pero no se cuidó adecuadamente. No se encontraron nuevos pozos para reemplazar los que decayeron, y los recursos se distribuyeron entre gobernaciones y municipios sin priorizar la exploración”, lamentó.
El mandatario también señaló que, desde aproximadamente 2017, se registraron déficits económicos que no fueron controlados, y criticó la gestión de la expresidenta Jeanine Añez durante la pandemia, asegurando que no se implementaron “buenas políticas” para enfrentar la crisis.
Pese a este panorama, Arce destacó que en 2022 la economía boliviana comenzaba a mostrar signos de recuperación, aunque este proceso se vio interrumpido por conflictos políticos internos dentro del Movimiento Al Socialismo (MAS). Recordó que los ataques del llamado “evismo” contra el vicepresidente David Choquehuanca marcaron el inicio de estas tensiones.