
El dirigente «evista» Humberto Claros permanecerá en la cárcel de Patacamaya después de que un juez decidiera ratificar su detención preventiva, anulando una resolución de acción de libertad que había sido emitida a su favor. La decisión se basó en el hallazgo de un celular en su celda, lo que aumentó los riesgos procesales.
El Juzgado 14 de Instrucción en lo Penal Anticorrupción de La Paz ratificó este jueves la detención preventiva del dirigente «evista» Humberto Claros, quien se encuentra recluido en la cárcel de Patacamaya. La decisión judicial se tomó luego de que se descubriera que Claros tenía un teléfono celular en su celda, lo que fue considerado un factor de riesgo procesal.
El procurador general del Estado, Ricardo Condori, explicó que esta determinación judicial deja sin efecto una resolución de acción de libertad emitida el 10 de marzo por el Juzgado de Sentencia Penal, Anticorrupción y Contra la Violencia hacia las Mujeres 22 de Santa Cruz, que había favorecido a Claros. «Se mantiene la detención preventiva porque es el juez competente en razón de materia y jurisdicción«, afirmó Condori.
Claros, junto al también dirigente Ramiro Cucho, fue encarcelado en noviembre del año pasado como parte de una investigación por su presunta participación en los 24 días de bloqueos de caminos en Cochabamba, impulsados por sectores sociales afines al expresidente Evo Morales. Ambos dirigentes habían obtenido resoluciones de acción de libertad, pero estas no se habrían cumplido, según denunciaron legisladores del Movimiento Al Socialismo (MAS).
El hallazgo del celular en la celda de Claros fue clave para que el juez decidiera ampliar los riesgos procesales y ratificar su detención. Condori destacó que esta situación refuerza la necesidad de mantener medidas cautelares estrictas en casos de esta naturaleza.
Por su parte, los legisladores «evistas» criticaron la decisión judicial, argumentando que tanto Claros como Cucho deberían haber sido liberados tras las resoluciones emitidas a su favor. Sin embargo, las autoridades judiciales insisten en que la posesión de un celular en la cárcel representa un riesgo para el proceso y justifica la continuidad de la detención preventiva.
El caso ha generado controversia y reavivado el debate sobre el uso de medidas cautelares en procesos judiciales relacionados con conflictos sociales y políticos. Mientras tanto, Claros y Cucho permanecen recluidos a la espera de que avance la investigación en su contra.
//Con información de Erbol