
La oposición boliviana reaccionó con duras críticas a las diez medidas anunciadas por el presidente Luis Arce para enfrentar la escasez de combustibles en el país. Entre las disposiciones presentadas por el mandatario se incluyen la implementación de clases virtuales, la adopción de horarios laborales continuos con opción a teletrabajo, la reducción a la mitad del parque automotor del sector público y la priorización de surtidores para el transporte público.
El precandidato presidencial Jorge «Tuto» Quiroga calificó las propuestas como «medidas cubanoides tipo COVID«, en referencia a políticas similares a las implementadas durante la pandemia. «Rechazamos ser ‘Socialistas XXI’ y no hay pandemia«, afirmó Quiroga a través de sus redes sociales.
Por su parte, el empresario y exdirigente cívico Branko Marinkovic comparó las medidas con las restricciones aplicadas durante la emergencia sanitaria. «La única respuesta de este gobierno incapaz es encerrar a la gente, como en los tiempos de pandemia«, señaló. Marinkovic advirtió sobre la gravedad de la situación: «Ya no tienen carburantes ni para sus propios vehículos. ¿Qué nos espera a los ciudadanos? ¿Nos tocará salir según número de placa, como en la cuarentena?«.
Samuel Doria Medina, otro destacado opositor, no dudó en afirmar que el país vive un escenario similar al de una guerra. «Arce nos ha convertido en un país en tiempo de guerra, con racionamiento, teletrabajo y clases virtuales por falta de energía», expresó. Además, el empresario vaticinó que el mandatario «no durará mucho y ya va a caer«.
En un tono más confrontacional, el empresario Marcelo Claure tildó de «loco» al presidente y mencionó la posibilidad de difundir audios que comprometerían al hijo de Arce. «Primero los voy a verificar en un laboratorio especial para asegurarme de que no sean falsos. Después le daré la oportunidad de aclararlos y, si es necesario, los divulgaré«, anticipó.
Finalmente, el economista Antonio Saravia, del partido Liberal, criticó la falta de soluciones concretas por parte del gobierno. «Estamos en la lona«, afirmó, y cuestionó que la propuesta de Arce se limite a recomendar «no salir a la calle porque no hay gasolina«, sin abordar medidas como la libre importación de combustibles, la eliminación de impuestos o la reducción del gasto público.
Con infamación de ERBOL