
La Planta de Transformación de Papa, ubicada en la ciudad de El Alto, abrió sus puertas para mostrar su operatividad y desmentir los rumores que la calificaban como un “elefante blanco”. Durante un recorrido guiado por el viceministro de Políticas de Industrialización, Luis Siles, y acompañado por medios de comunicación, se evidenció que la planta está en pleno funcionamiento, produciendo diversos derivados de la papa, como papa prefrita congelada, puré, hojuelas y almidón.
Capacidad y proceso de producción
La planta, que tiene una capacidad de almacenamiento de 3.360 toneladas de papa, produce anualmente 3.094 toneladas de papa prefrita congelada, entre otros productos. El proceso de transformación comienza en el área de prelavado, donde se eliminan impurezas como tierra y piedras. Posteriormente, la papa pasa por diversas etapas de procesamiento hasta convertirse en los productos finales, listos para su comercialización.
El viceministro Siles destacó que esta infraestructura es un ejemplo claro de la política de industrialización impulsada por el Gobierno del presidente Luis Arce. “La planta no solo sustituye importaciones, sino que también beneficia directamente a las familias productoras de papa del altiplano norte y sur, generando valor agregado a su producción”, afirmó.
Un paso hacia la soberanía alimentaria
La Planta de Transformación de Papa en El Alto representa un avance significativo en la industrialización de los recursos naturales de Bolivia. Al transformar la papa, uno de los cultivos más importantes del país, se fortalece la economía local, se generan empleos y se reduce la dependencia de productos importados.
Durante el recorrido, Siles enfatizó que esta iniciativa forma parte de una estrategia nacional más amplia, que busca impulsar la industrialización en diversos sectores para fortalecer la economía y mejorar la calidad de vida de los bolivianos. “Esta planta es una muestra de que, con esfuerzo y planificación, podemos lograr la soberanía alimentaria y el desarrollo económico”, concluyó.
Con esta demostración, la Planta de Transformación de Papa no solo desmiente los rumores sobre su inoperatividad, sino que también reafirma su papel como un pilar clave en la política de industrialización y desarrollo del país.